Invocas un caldero con patas de garra lleno de líquido burbujeante. El caldero aparece en un espacio vacío en el suelo en un radio de 1,50 metros de ti y permanece durante la duración del conjuro. El caldero no se puede mover y desaparece al finalizar el conjuro, junto con el líquido burbujeante que contiene.
El líquido del caldero duplica las propiedades de una poción común o infrecuente de tu elección (como una
poción de curación). Como acción Bonus, tú o un aliado pueden introducir la mano en el caldero y extraer una poción de ese tipo. La poción se encuentra en un frasco que desaparece al consumirse. El caldero puede producir un número de estas pociones igual a tu modificador por aptitud mágica (mínimo 1). Cuando se extrae la última poción del caldero, este desaparece y el conjuro finaliza.
Las pociones obtenidas del caldero que no se consumen desaparecen al lanzar el conjuro de nuevo.