Almacenar conjuros. El lanzador de conjuros que porte el amuleto del guardián podrá hacer que el guardián almacene un conjuro de nivel 4 o menos. Para ello, el portador deberá lanzar el conjuro sobre el guardián estando a 1,50 m o menos. Este conjuro, en vez de tener efecto, se almacenará en él. Cualquier conjuro almacenado anteriormente se perderá cuando se almacene uno nuevo. El guardián puede lanzar el conjuro almacenado siguiendo los parámetros definidos por el lanzador original sin necesidad de componentes y empleará la aptitud mágica del lanzador. Luego, el conjuro almacenado se perderá.
Regeneración. El guardián recupera 10 puntos de golpe al principio de cada uno de sus turnos si tiene al menos 1 punto de golpe.
Vínculo. El guardián está vinculado mágicamente a un amuleto. Mientras ambos se encuentren en el mismo plano de existencia, el portador del amuleto podrá llamar telepáticamente al guardián para que acuda a su lado, y el guardián conocerá la distancia que le separa del amuleto y en qué dirección se halla. Si el guardián está situado a 18 m o menos del portador del amuleto, la mitad del daño que reciba este (redondeado hacia arriba) será transferido al guardián.
Ataque múltiple. El guardián realiza dos ataques de puñetazo.
Puñetazo. Tirada de ataque cuerpo a cuerpo: +7, alcance 3 m. Acierto: 11 (2d6 + 4) de daño contundente más 7 (2d6) de daño de fuerza.
Protección. Detonante: una tirada de ataque acierta al portador del amuleto del guardián mientras está a 1,50 m o menos de él. Respuesta: hasta el principio del siguiente turno del guardián, el portador obtiene un bonificador de +5 a la CA, incluido contra el ataque al que reacciona, lo que puede hacer que falle.
