Este tubo de metal hueco mide alrededor de 30 cm de largo y pesa 0,5 kg. Como acción de magia, puedes golpearlo para lanzar
abrir. El sonido habitual del conjuro se sustituye por el tono prístino y resonante del carillón, que se puede oír a 90 m de distancia.
El carillón puede usarse hasta 10 veces. Tras el décimo uso, se resquebraja y se vuelve inútil.